Cómo se hace el merengue

Cómo se hace el merengue

receta de merengue de pavlova

El merengue (/məˈræŋ/,[1] mə-RANG; pronunciación francesa: [məʁɛ̃ɡ]) es un tipo de postre o dulce, a menudo asociado a las cocinas suiza, francesa, polaca e italiana, tradicionalmente elaborado con claras de huevo batidas y azúcar, y ocasionalmente un ingrediente ácido como el limón, el vinagre o el cremor tártaro. También puede añadirse a los huevos un agente aglutinante, como sal, harina o gelatina. La clave para la formación de un buen merengue es la formación de picos rígidos mediante la desnaturalización de la proteína ovoalbúmina (una proteína de las claras de huevo) a través del cizallamiento mecánico. Sus aromatizantes son la vainilla, una pequeña cantidad de zumo de manzana o de naranja, aunque si se utilizan extractos de éstos y se basan en una infusión de aceite, un exceso de grasa del aceite puede impedir que las claras formen espuma.

Son dulces ligeros y aireados. Los merengues caseros suelen ser gomosos y blandos con un exterior crujiente, mientras que muchos merengues comerciales son crujientes en su totalidad. Se puede conseguir una textura crujiente uniforme en casa horneando a baja temperatura (80-90 °C o 176-194 °F) durante un periodo prolongado de hasta dos horas.

receta de merengue en francés

El merengue (/məˈræŋ/,[1] mə-RANG; pronunciación francesa: [məʁɛ̃ɡ]) es un tipo de postre o dulce, a menudo asociado a las cocinas suiza, francesa, polaca e italiana, tradicionalmente elaborado con claras de huevo batidas y azúcar, y ocasionalmente con un ingrediente ácido como el limón, el vinagre o el cremor tártaro. También puede añadirse a los huevos un agente aglutinante, como sal, harina o gelatina. La clave para la formación de un buen merengue es la formación de picos rígidos mediante la desnaturalización de la proteína ovoalbúmina (una proteína de las claras de huevo) a través del cizallamiento mecánico. Sus aromatizantes son la vainilla, una pequeña cantidad de zumo de manzana o de naranja, aunque si se utilizan extractos de éstos y se basan en una infusión de aceite, un exceso de grasa del aceite puede impedir que las claras formen espuma.

Son dulces ligeros y aireados. Los merengues caseros suelen ser gomosos y blandos con un exterior crujiente, mientras que muchos merengues comerciales son crujientes en su totalidad. Se puede conseguir una textura crujiente uniforme en casa horneando a baja temperatura (80-90 °C o 176-194 °F) durante un periodo prolongado de hasta dos horas.

cuánto tiempo hay que cocer el merengue

El merengue (/məˈræŋ/,[1] mə-RANG; pronunciación francesa: [məʁɛ̃ɡ]) es un tipo de postre o dulce, a menudo asociado a las cocinas suiza, francesa, polaca e italiana, tradicionalmente elaborado con claras de huevo batidas y azúcar, y ocasionalmente un ingrediente ácido como el limón, el vinagre o el cremor tártaro. También puede añadirse a los huevos un agente aglutinante, como sal, harina o gelatina. La clave para la formación de un buen merengue es la formación de picos rígidos mediante la desnaturalización de la proteína ovoalbúmina (una proteína de las claras de huevo) a través del cizallamiento mecánico. Sus aromatizantes son la vainilla, una pequeña cantidad de zumo de manzana o de naranja, aunque si se utilizan extractos de éstos y se basan en una infusión de aceite, un exceso de grasa del aceite puede impedir que las claras formen espuma.

Son dulces ligeros y aireados. Los merengues caseros suelen ser gomosos y blandos con un exterior crujiente, mientras que muchos merengues comerciales son crujientes en su totalidad. Se puede conseguir una textura crujiente uniforme en casa horneando a baja temperatura (80-90 °C o 176-194 °F) durante un periodo prolongado de hasta dos horas.

cuánto azúcar por 1 clara de huevo para merengue

El merengue (/məˈræŋ/,[1] mə-RANG; pronunciación francesa: [məʁɛ̃ɡ]) es un tipo de postre o dulce, a menudo asociado a las cocinas suiza, francesa, polaca e italiana, tradicionalmente elaborado con claras de huevo batidas y azúcar, y ocasionalmente un ingrediente ácido como el limón, el vinagre o el cremor tártaro. También puede añadirse a los huevos un agente aglutinante, como sal, harina o gelatina. La clave para la formación de un buen merengue es la formación de picos rígidos mediante la desnaturalización de la proteína ovoalbúmina (una proteína de las claras de huevo) a través del cizallamiento mecánico. Sus aromatizantes son la vainilla, una pequeña cantidad de zumo de manzana o de naranja, aunque si se utilizan extractos de éstos y se basan en una infusión de aceite, un exceso de grasa del aceite puede impedir que las claras formen espuma.

Son dulces ligeros y aireados. Los merengues caseros suelen ser gomosos y blandos con un exterior crujiente, mientras que muchos merengues comerciales son crujientes en su totalidad. Se puede conseguir una textura crujiente uniforme en casa horneando a baja temperatura (80-90 °C o 176-194 °F) durante un periodo prolongado de hasta dos horas.

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