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Ventajas Fiscales

La SICAV es un híbrido entre sociedad anónima y fondo de inversión y tributa al 1% en el Impuesto de Sociedades. La reforma fiscal prevista por el Gobierno Zapatero no prevé ningún aumento, pese a las peticiones realizadas desde distintos sectores sociales y sindicales.
La SICAV es uno de los vehículos de inversión favorito de los ricos y famosos.

Pero a pesar de ser sociedad anónima, sólo tributa al 1% por el Impuesto de Sociedades, frente al 30% actual (Estado español). No paga el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados en la constitución, aumento de capital, fusión o escisión de la sociedad. Las ganancias patrimoniales, sin embargo, están gravadas al 18% actual, tal como sucede con los rendimientos de los partícipes en un fondo de inversión.

Del mismo modo, los socios pueden diferir los pagos fiscales hasta el momento que se considera más beneficioso.

Por eso, es especialmente atractiva su utilización como regulador general de los flujos de beneficios y pérdidas a la hora de confeccionar las declaraciones de renta por parte de los accionistas, en su mayoría socios de otras compañías, propietarios y ejecutivos. En la práctica, sirven para acumular rentas millonarias a la espera de oportunidades.

Otra ventaja, de hecho ilegal, es el gobierno de la mayoría de estas sociedades por inversores particulares o grupos familiares, lo que contraviene de forma manifiesta la condición de contar como mínimo con 100 socios para poder optar al régimen especial de tributación.

Los socios que completan ese número no tienen ni voz ni voto y se les denomina en el argot como «mariachis». También es destacable el celo con el que se guardan las identidades de los accionistas, fuera del registro mercantil y bajo la tutela exclusiva de la CNMV

Por lo tanto Las principales ventajas fiscales se pueden resumir en los siguientes puntos:
  • Para la sociedad:
Los dividendos, intereses y demás rendimientos de capital mobiliario así como las plusvalías por operaciones en mercados financieros obtenidos por la SICAV tributan al tipo fijo del 1% en lugar de al tipo general de las sociedades que es el 30%. Esta tributación es muy ventajosa ya que en sede de la persona física tanto los rendimientos como las plusvalías tributarían en una escala progresiva entre el 21/ y el 27% y en sede de la persona jurídica al 30%.
Las operaciones de constitución, aumento de capital, fusión y escisión de SICAVs están exentas del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados en su modalidad de operaciones societarias (1%).
  • Para los socios:
Las ganancias patrimoniales derivadas de la venta de acciones de la SICAV y los dividendos se integrarán en la base del ahorro por la que se tributará en una escala progesiva entre el 21% y el 27%. Los residentes en el Pais Vasco y Navarra aplican su propia normativa.
En el caso de accionistas personas jurídicas, tanto los dividendos que reparta la SICAV como las plusvalías obtenidas por la transmisión de sus acciones formarán parte del resultado contable tributando el tipo general del Impuesto sobre Sociedades (30%).
En resumen, el socio de la SICAV, tanto persona física como jurídica, puede diferir el pago del impuesto (no pagar IRPF hasta el 27% o Impuesto sobre Sociedades al 30%) hasta el momento en que decida retirar -por ejemplo vía venta de acciones de la SICAV o reparto de dividendos- la totalidad o parte de los beneficios que la sociedad haya obtenido. El impuesto no pagado es reinvertido por la SICAV, de tal forma que el diferimiento se convierte en mayor rentabilidad.

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