Publicidad

Las Sociedades de Inversión

Las sociedades de inversión, también y principalmente conocidas como fondos de inversión, son hoy en día la forma más accesible para que tanto los  pequeños como los medianos inversionistas tengan la posibilidad de beneficiarse del ahorro en instrumentos bursátiles. Que posiblemente no podrían realizar en forma independiente por carecer de los volúmenes y los conocimientos necesarios para poder operar con los actuales mercados financieros.

Los inversionistas adquieren acciones de estas sociedades cuyo rendimiento se encuentra principalmente determinado por la diferencia o spread entre el precio de compra y el de venta de sus correspondientes acciones. En lo que respecta al funcionamiento del fondo, los recursos aportados por los inversionistas del mismo son aplicados por las sociedades a la compra de una canasta de instrumentos del mercado de valores, procurando la diversificación de riesgos mediante la  estrategia de diversificación.

En lo que respecta a la forma de operar de estas sociedades, vemos que estas instituciones forman carteras de valores o portafolios de inversión con los recursos que captan del público inversionista a nivel general. Los valores son seleccionados entre las distintas alternativas que existen en el mercado principalmente tomando como objetivo preferente el logro de la diversificación de los riesgos.

Al adquirir las acciones representativas del capital de estas sociedades, el inversionista obtiene ventajas tales como la diversificación de sus inversiones, principio fundamental para disminuir el riesgo y, la posibilidad de participar del Mercado de Valores en condiciones favorables sin importar el monto de los recursos aportados.

Muchos se cuestionan acerca de las ventajas principales de este tipo de instrumento jurídico. Uno de los elementos fundamentales a tomar en consideración, es que para un inversionista pequeño o mediano, adquirir unitariamente instrumentos de la bolsa, equivaldría a concentrar excesivamente su inversión. Este último debería colocar la totalidad de sus fondos y hacer una apuesta a un “único numero en la ruleta”.

Incluso, es de notar que  en muchos casos, montos mínimos exigidos para la compra de un instrumento bursátil en particular resultan tener valores muy alejados de la realidad e los pequeños y medianos ahorristas.

Por el contrario, en una sociedad de inversión, vemos que  los recursos del inversionista se suman a los de otros, lo que permite ampliar las opciones de valores bursátiles consideradas. En este caso haciendo referencia a la figura de la ruleta, nos da la posibilidad de apostar simultáneamente a más opciones y por consiguiente las posibilidades de acertar y por lo tanto de obtener ganancias se incrementan proporcionalmente al tamaño del fondo considerado.

Pero principalmente deberemos destacar lo que se conoce como experiencia. Es muy obvio que no todos los inversionistas cuentan con el tiempo y principalmente con los conocimientos requeridos para participar por cuenta propia en el mercado de valores. Claro está que es sumamente preferible que  dicha tarea y habilidad quede en manos de los profesionales que trabajan en las operadoras de sociedades de inversión, las cuales funcionan de manera independiente o como subsidiarias de intermediarios financieros dependiendo de cada una de las empresas consideradas.

Publicidad

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>